| Tuve una vez un sueño: Soñé que
estaba en un lugar oscuro. No había ni luz, ni paredes, ni el techo.
Sin embargo, yo no estaba solo. Inmediatamente vi la imagen de una mujer
enfrente de mí. Ella no estaba realmente allí. Se veía
como un holeograma. Ella era blanca con el cabello marrón-rojizo y
largo. Vestía con una bata blanca y siempre permanecía callada,
pero simplemente mirando fijamente al espacio como si fuese una estatua.
Casi instantáneamente vi el cambio de la imagen. Su proceso del
crecimiento se aceleraba, pero en vez de envejecimiento ella rejuvenecía.
Dentro de segundos que su forma física llegó a ser como un
niño no nato en el vientre de su madre. Ella perdía todo su
cabello y se tomó la forma humanoide de un bebé en su primer
trimestre. Luego, la imagen oleográfica se desapareció.
Me encontraba aún en la oscuridad, pero los alrededores cambiaron
un poco. Llegué a ser envuelto en un espacio pequeño. Las paredes
eran diferentes a las que se encuentran en cualquier casa o construcción.
Las paredes eran delgadas, con textura casi de hule. La superficie parecía
envolverme como un globo. ¡Y entonces yo me dí cuenta que yo,
como la imagen de la mujer, había revertido a mi pre-existencia nacida!
¡Estaba en el vientre de madre!
Pero mi nivel de la educación y mi conocimiento permanecía
el mismo de una persona de 28 años de edad. Sabía acerca del
mundo, acerca de los océanos, acerca de los continentes, y acerca
de los paises. Sabía acerca de matemáticas, acerca de la ciencia,
y acerca de las artes. Y lo mas importante de todo, yo sabía acerca
de Jesucristo.
Creo que a todos nos es dados por Dios un conocimiento primitivo. Poco
después de la concepción, nosotros no podemos saber acerca
de Jesús (¡menos si no somos Juán el Bautista!). Pero
en mi sueño yo sabía de Jesús y acerca del aborto.
En la vida diaria yo he me ofrezco de voluntario para aconsejar a mujeres
en situaciones sociales críticas cuando se encuentran embarazadas.
Pero no fue hasta que tuve este sueño que yo tuviera el conocimiento
de lo qué el aborto es en realidad. Durante el sueño me puse
a pensar sobre el aborto y me fue dada una revelación: el aborto es
el asesinato de un ser humano inocente cualquiera que sea la circunstancia
o escusa. Esto no parece una gran revelación, pero lo es. Ya no vi
al aborto como pudiese ser un concepto en dos dimensiones. Llegó a
ser de tres dimensiones porque yo me sentía íntimamente conectado
al mundo prenatal. En vez de ver el vientre en una imagen de ultrasonido,
yo lo podía tocar y, por un instante entre penumbras, yo lo podía
ver.
Esta sensación de tercera dimensión me trajo también
otra revelación sorprendente. El niño prenato en el vientre
que sólo mide unas cuantas pulgadas no se da cuenta de su tamaño.
Para mí, yo era todavía cinco pies y once pulgadas en tamaño.
Esto me hizo darme cuenta aún más que que el niño prenato
que es planeado ser abortado es completamente humano, más humano de
lo que nuestra sociedad desea creer.
Sabiendo quién era mi madre, yo no estaba atemorizado de ser
abortado en el sueño. Mi madre siempre ha sido pro vida. Podía
oír voces débilmente en el exterior pero, aunque entendía
inglés, yo no entendía lo qué era dicho. Ellos eran
probablemente amigos o parientes que hablaban acerca de mí, el bebé
esperado. De todos modos, yo sabía que ellos no podrían abortarme.
Busqué alrededor del vientre para encontrar el espacio que un
abortionista quizás use si él llegase a meter sus herramientas
de la muerte. Quizá sea cerca de mis pies. En ese momento yo sentía
el enojo justo de Dios contra el aborto. ¡Cómo se puede permitir
el asesinato de decenas de millón de sus pequeños por todas
partes el mundo cada año! ¡Seguramente pronto deberemos sentir
las consecuencias de lo que hemos hecho!
Entonces el sueño finalizó. ¡El sueño era
uno de una serie de sueños que tuve esa noche. Unos sueños
de temas que no tienen nada que ver con el aborto. En uno de ellos, ¡yo
era Indiana Jones en uno de mis aventuras! Tomó un poco de tiempo
después de que me despertarse para recordar estos sueños. Pero
una vez que lo hice yo me olvidé rápidamente de los otros
sueños y me dí cuenta que el primero era un obsequio maravilloso
Dios me había dado. Porque ninguno de nosotros recuerda sinceramente
lo que era estar en el vientre, pero aún así, me fue dado una
idea, aunque no sea tan acertada, de lo que se siente estar en el vientre.
Una idea que recordaré para el resto de mi vida.
A esas mujeres (o los novios/esposos y cualquier otro familiar) que
está considerando la opción del aborto, tengo que compartirles
esto: cada niño es un obsequio del Espíritu Santo y ningún
problema es tan horrible que llegue a justificar la matanza de los niños
prenatales. He tenido la experiencia sobre la la humanidad del prenato en
mi sueño. Ellos son sinceramente humanos. En vez de buscar el aborto
como una solución al problema, una madre debe mirar en su bebé
un obsequio dado por Dios mismo; que El en Su sabiduría infinita le
ha confiado al niño porque Dios cree que usted tiene la inteligencia
y la capacidad de ser su madre.
Pero usted no lo tiene que educar sólo. El mundo tiene numerosas
avenidas de ayuda para aquellos en situaciones desesperadas, tal como las
Hermanas de la Caridad de la Madre Teresa, y presente en el mundo entero,
el grupo de la Vida Humana Internacional.
No crea en las mentiras que el abortionista le dice a usted acerca del
niño en el vientre. El bebé es más que un pedazo de
carne él es un niño. Créame, yo se lo aseguro.
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