.

Una Carta Alentadora

por Georgia

.........

Esta carta fue escrita por una chica de 12 años de edad que tenía planeado tener un aborto el 14 de octubre de 1998. Acababa yo de estar un buen rato tratando de persuadir a las muchachas que se dirigían adentro de la clínica de abortos a cambiar de decisión. Iba yo rumbo a mi hogar cuando comencé a sentirse un una fuerte necesidad de regresar enfrente a la clinica.  Luché contra este sensación de volver al lugar porque quería pasar un rato con mi hija en mi casa. Fue mientras procedía hacia mi hogar que comencé a sentir que me estrangulaba. Yo supe inmediatamente que el Espíritu Santo intervenía y me ordenaba regresar a la clínica. Dí la vuelta a mi coche volví hacia la clínica. Mientras estacionaba mi coche enfrente de la clínica yo visualicé coche gris que pasaba varias veces alrededor de la clínica. Dentro del coche habían 2 damas; una señora y su hija.  Yo me aparté de mi coche y me les acerqué con literatura en español. Ellos actuaban muy receptivos y todos derramamos lágrimas. La señora me explicó que su hija tenía sólo 12 años y estudiaba en el 8o grado. Ellas no querían abortar al bebé pero no tenían otra solución. Me contaron que circulaban varias veces enfrenta a la clínica porque la podrían encontrar. ¡Los 10 minutos que pasaron buscando la clínica fueron los mismos 10 minutos en que yo regresaba a la clínica!. La señora dijo que ella había orado pidiendole a Dios una señal que le indique que hacer y ella me dijo que yo era esa señal. Todos lloramos y rezamos y yo les dije que esto era un milagro porque Dios nos puso la una a las otras en el mismo sendero y en el momento exacto de su cita.

.........

......... Le agradezco por todo lo que usted ha hecho por mí. Yo siempre apreciaré el primer día que la conocí porque si no fuese por usted, mi mamá habría hecho algo que ella siempre habría de lamentar y nunca olvidaría por el resto de su vida. Ahora ella está orgullosa de ser abuela y yo doy gracias a Dios por haberla detenido antes de hacer una cosa tan terrible. Ahora yo me siento feliz porque un bebé hermoso dentro de mí crece cada mes y pronto él, o ella, estará con migo compartiendo la felicidad y las cosas hermosas de este mundo. Yo no puedo ya esperar mucho para sentirse esa cosa especial que cada madre siente cuando su bebé nace. Gracias Georgia por todo lo que usted ha hecho por mí y por haber sito tan buena co migo. Gracias y que Dios la bendiga siempre.

La quiere mucho, su amiga

B. J.

.........

.

Regreso a la lista de sitios de los Testigos de la Vida