En esta semilla ore La Salve . . .
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia; vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues Señora, Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muestranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. O clemente o piadosa o dulce Virgen María.
- Ruega por nosotros, O Santa Madre de Dios.
- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor, Jesucristo. Amén.
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. . . y la Oración Final
Oremos:
O Dios, que por los méritos de tu único Hijo engendrado, que por su vida, muerte, y resurrección, ha obtenido para nosotros las recompensas de la vida eterna, te imploramos, que atravéz de la contemplación de los misterios del Rosario de la Santísima Virgen María, podamos así imitar lo que contienen y obtener lo que nos prometen, por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.