El momento ha llegado para cada parroquia, para cada estructura de la consulta y la ayuda a la familia, y para cada estructura a la defensa de la vida, de tener el personal disponible que puede enseñar a las parejas casadas cómo usar los métodos naturales. Por esta razón yo recomiendo particularmente que Obispos, los sacerdotes de las parroquias y esos responsables del cuidado pastoral que promuevan este valioso servicio.

Con esta esperanza, pido al Señor que los acompañe constantemente en su incansable trabajo, yo sinceramente los bendigo y con ustedes, bendigo a la Universidad Católica del Sagrado Corazón, cuya facultad de medicina y de cirugía promueve y sostiene su trabajo, que es digno de la estimación más alta y está adaptada a las tareas y al papel de una universidad Católica."

De la Pluma del Papa.