El carácter humanizante es obvio del hecho que para usar los métodos naturales de concepción, requiere y refuerza una armonía en la pareja de casadas, ayudando a confirmar el descubrimiento del obsequio maravilloso de la paternidad, implicando el respeto para la naturaleza y demandano la responsabilidad de los individuos. Según muchas opiniones autoritarias, ellos fomentan también de una completa manera esa ecología humana que es la armonía entre las demandas de la naturaleza y el comportamiento personal.

En el nivel global que esta elección sostiene el proceso de libertad y la emancipación de mujeres y gente de los programas injustos de la planificación de la familia que introducen su triste mente varias formas de contracepción, el aborto y la esterilización.

3. Pero más inmediatamente, su trabajo de cada día es valioso y aún buscado después en comunidades parroquiales y en centros dioscesanos para el cuidado pastoral de la familia y la vida. En este respecto, yo escribí en la encíclica Evangelium Vitaee que "una evaluación honesta de su eficacia debe disipar ciertos prejuicios que todavía se sostienen extensamente, y debe convencer a las parejas casadas, así como también a los trabajadores del cuidado y de la salud, y a los trabajadores sociales, de la importancia de la instrucción apropiada en esta área. La Iglesia está agradecida a los que, con el sacrificio personal y con una plena dedicación que aveces sin recognición, se dedican a sí mismo al estudio y la enseñanza de estos métodos, así como también a la promoción de la educación en los valores morales que ellos presuponen" (n. 97).

De la Pluma del Papa.